La gestión del conocimiento es un activo, no sólo intangible, sino estratégico para la organización, ya que la diferencia entre la información que se recaba y el conocimiento que se obtiene es el hecho de que la primera es simplemente el archivo y procesamiento de los datos obtenidos como consecuencia de la actividad, mientras que el conocimiento va más allá y comprende el resultado del estudio y de la investigación, así como la propia experiencia del individuo que da valor al conocimiento, puesto que se unen las experiencias y las relaciones con los demás miembros de la organización, o que comparten el conocimiento, ello comporta que éste se transforma enriqueciéndose al generar un mayor grado o nivel y por ende una mayor ventaja competitiva de la organización que ha logrado aunar la individualidad.

Los activos estratégicos tienen una serie de características comunes, a saber, inimitables, valiosos, insustituibles.

Por otro lado, el conocimiento puede ser explícito o tácito, diferenciándose ambos en que el primero es aquel que está en la "nube", en la biblioteca, en las hemerotecas, etc.; mientras que el segundo es el que posee el propio individuo por su propia experiencia y mentalidad personal, que hace que actúe o tienda a actuar en un sentido u otro.

Igualmente hay que considerar el hecho de que el conocimiento sea tácito o explícito se enfrenta a las propias barreras de la resistencia al avance, y al cambio, e incluso a compartir el propio conocimiento, puesto que las más de las veces, y dependiendo de la estructura de la empresa, por la competencia interna puede suponer un impedimento del que posee el conocimiento para que su poder interno no varíe ni se vea usurpado, es el miedo a perder el poder (yo lo sé, y los demás me necesitan; si los demás lo saben, ya no me necesitarán).

Por todo ello, es fundamental implementar un sistema de gestión compartido del conocimiento de modo que todos sean necesarios y los miedos personales se diluyan, intercambiando, aprendiendo, divulgando y sintiéndose un equipo unitario cuyo fin es crecer y aumentar el valor de todo el equipo y no de las individualidades.

Para implementar el conocimiento es necesario, valga la redundancia, conocer donde se halla, identificarlo, estructurarlo, organizarlo, usarlo, mejorarlo, compartirlo, y motivar a los integrantes de la organización para crear conocimiento del conocimiento adquirido.

Licencia Creative Commons
Gestión del Conocimiento: Líneas Generales por José Enrique Pérez Palaci se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

One comments

adminsecMayo 5, 2016 at 9:58 am

[…] La gestión del conocimiento es un activo, no sólo intangible, sino estratégico para la organización, ya que la diferencia entre la información que se recaba y  […]

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